Artículo: Entrena tu gusto personal
Entrena tu gusto personal
Eliges un vino porque tiene una medalla o por la alta puntuación que le dio algún crítico. Por qué ocurre esto? A veces siento que estás evaluaciones están un poco “fuera de sintonía” con los consumidores. O simplemente siguen grandes tendencias globales, que van cambiando cada cierto tiempo, muchas veces impulsadas desde fuera o desde las altas esferas de la industria.

En los 90´s y hasta inicios del 2000, eran pocos los críticos, y su influencia era enorme. De hecho muchos productores elaboraban vinos pensando en complacer a ese reducido “groupie”, buscando su aprobación y por supuesto su puntaje. Que pasaba? Al final había una pérdida de identidad en los estilos, y muchos empezaron a hacer vinos, que eran muy parecidos entre sí, “más de lo mismo!”
Con el avance de los años y lo rápido que todo se ha movido, felizmente esto ya no puede ser. Se exige la diversidad de estilos. Ya no solo tenemos un planeta dominado por Francia, instalado en el imaginario colectivo como sinónimo de calidad y lujo. Hoy el escenario es absolutamente diferente. El mundo reconoce con fuerza el potencial de California, Australia, Nueva Zelanda, Hungría, Portugal, Argentina. En paralelo, países como Italia y España viven un resurgimiento consolidándose cada vez más, y en muchos casos tomando la delantera en términos de innovación. Alemania, silencioso e inmenso con estilos definidos y elegantes. Para que decir todo lo que pasa en Chile a nivel exploración de nuevos terroirs, y el respeto que tenemos a nivel mundial. Estamos siempre siendo observados.
Entonces, hoy felizmente, los críticos y los “wine writers” son muchísimos. Su rol afortunadamente cambió, ya no es este verdugo que con su dedo pulgar aprueba o desaprueba. Hoy el crítico, observa, interpreta, y en cierto modo va narrando la historia de la industria del vino, que va en paralelo a lo que pasa con la civilización.

Entonces, en mi opinión, es bueno leerlos, informarse pero no seguirlos tan “a la pata”. Es bueno guiarse, por lo que uno cree, y así vamos entrenando el criterio personal, con la experiencia de la famosa “prueba y error”.
Por eso, si alguna vez compras un vino con una puntuación altísima y no lo “entiendes”, no pienses que no sabes: simplemente no te gustó o vuelve a probarlo más adelante. Es completamente válido. Al final, es como los Premios Óscar en el cine: una película puede ganar todas las estatuillas, y aun así, te deja dudando si te gustó. Está bien, es tu gusto personal.
Buen fin de semana, con cariño,
Niki






