Las Vueltas de la Vida: El Misterio del Syrah

Originario de Persia, los estudios arrojan que los primeros hallazgos de esta variedad fueron hace 2.000 años.
Syrah, Shiraz, Syracuse, Syrac. Lo que antes era Persia, hoy es Irán, en donde por motivos religiosos no se consume alcohol, y la mayoría de los viñedos de Syrah nativos fueron arrancados. Una gran pérdida para la humanidad.
En algún momento de la historia —puede haber sido a través de los Fenicios, que fueron los grandes distribuidores de estacas desde Mesopotamia hacia la cuenca del Mediterráneo— el Syrah llegó a Europa. Brilló y alcanzó su fama mundial al norte del valle del Ródano, en Francia. Lugares como Côte Rôtie, Hermitage, Crozes, St. Joseph y Cornas lo convirtieron en una estrella.
Lo que no imaginamos es que al salir de los límites tan estrechos del Ródano, se las arreglaría para no solo no sufrir, sino dar excelentes vinos en diferentes suelos y climas, y rápidamente se plantó por todo el mundo. En Australia, el Syrah o Shiraz es un hit en valles como Hunter Valley, Barossa, Coonawarra, Geelong y Heathcote. Hawke's Bay en Nueva Zelanda. Washington en USA. Casablanca, Limarí, Leyda y Maipo Costa en Chile. Y así podría seguir.
Para mí, sinceramente, esta variedad es un verdadero misterio. Si a usted le ofrecieran un tinto generoso, de color profundo, complejo en aromas, sedoso, con taninos muy bien pulidos, probablemente diría "ya pué, démosle". Ese es el Syrah: una variedad exquisita que en sus diferentes versiones puede acompañar desde un cordero —cuando es de clima cálido— hasta un pescado a la plancha cuando es de clima frío. Versátil.
Da excelentes vinos en sus versiones monovarietales y, como compañero de mezclas o ensamblajes, entrega un gran realce al resultado final. Muchas viñas no la producen, pero muchos grandes vinos están elaborados con esta variedad. Se dice que entrega su mejor versión en suelos graníticos y calcáreos con buen drenaje —como los suelos de nuestra Cordillera de la Costa— donde da vinos "con garra".
A veces, muy joven, puede ser un poco indomable, pero si se decanta o se le espera uno o dos años, ese carácter desaparece.
El Syrah sigue representando menos de un 2% del consumo mundial. Una variedad que merece mucho más reconocimiento del que recibe.
Clint Eastwood dijo una vez "El Syrah puede llegar a ser tan sedoso como la sombra de las 5 de la tarde!"
Buen fin de semana, con cariño.
Niki






