¿Son los jóvenes quienes están consumiendo menos vino? No tan rápido.

Escuchamos frases como:
"Los jóvenes dicen: 'cuando sea grande voy a aprender de vinos, porque es cosa de viejos'."
"El vino engorda."
"El vino es dañino para la salud."
Pero ¿por qué cargamos toda la responsabilidad de la baja en el consumo mundial sobre los jóvenes? Es un poco injusto, ¿no creen?
Dos días a la semana entreno equipos de garzones, todos menores de 30 años, y sí les interesa saber de vinos. Todo está en cómo lo comunicamos. Cuando puedo, me reúno con jóvenes y les pregunto si toman vino. Las respuestas son reveladoras: dicen que es complejo de entender, que es caro, y muchas otras cosas que te hacen pensar. Prefieren pagar por un cóctel con más alcohol que los "relaja socialmente" más rápido. Peligroso, ¿ah?
También está el factor cultural, y es fuerte. En mi caso, mis padres tomaban vino habitualmente en casa. Hoy eso ya no ocurre: hay bebidas de fantasía en las mesas, o simplemente la reunión familiar ha desaparecido en muchos hogares.
A nivel mundial, a los problemas del bajo consumo se suman situaciones más profundas que se les vienen advirtiendo a las viñas hace más de 10 años. La fiesta de venderle todo a China se iba a terminar, porque China ya está produciendo vino. Hay más vino en el mundo del que vamos a poder consumir, y esto era predecible. Pero responsabilizar a los jóvenes es solo un frente.
A nivel social, tendencias como buscar la fórmula para vivir 120 años, tener cuerpos perfectos, seguir disciplinas deportivas con dietas rigurosas o someterse a cirugías para esculpir el cuerpo, publicidades increíbles de destilados y cerveza, las guerras, secuelas de la pandemia, la sobre información de todo. En fin podría seguir, pero todo tiende a dejar al vino completamente de lado.
Pobre vino: te han tratado pésimo. Y eres un producto patrimonio de la humanidad que ha acompañado a las civilizaciones desde hace miles de años.
Como industria, a nivel mundial, no lo hemos hecho bien. No hemos comunicado correctamente, y solo nos hemos dirigido a adultos con buen pasar económico. Falta hablar de lo maravilloso que es el vino, de cómo saber de él agrega valor como persona, para toda la vida. Mostremos el vino desde otro ángulo: desde su origen, desde su historia, en fácil.
Además, llevamos casi 20 años produciendo más vino del que podemos consumir. Esto iba a pasar.
Chile, ese maravilloso un país encajado entre el Océano Pacífico y la Cordillera, está dividido en 16 regiones, y en 15 de ellas se produce vino. Debemos ser embajadores de nuestro vino: no necesariamente "educar" —quizás esa no es la palabra— sino transmitir en un idioma amable y fácil.
Somos conocidos en todo el planeta por ello. Somos el séptimo mayor productor de vinos a nivel mundial. Cuando un extranjero te dice "Ah, Chile… Chilean wines…", ¿qué le vas a responder? "Sorry, I don't drink wine?" No, pues. ¡Algo hay que decir!
Las reglas de etiqueta sugieren no hablar de política, religión, sexualidad ni finanzas en reuniones sociales, pero de vino, todo lo que quieran. Siempre es entretenido, y créanme, ¡el tema no se acaba! He dicho. Quien quiera compartir sus comentarios, con gusto leo todo.
Buen fin de semana, con cariño
Niki






